La Real Academia Española se ha pronunciado en un informe recomendando suprimir la voz género en el título de una ley. La RAE argumenta que su uso en español no cuenta con la tradición cultural necesaria y que el término violencia de género no es correcto desde el punto de vista lingüístico. Las recomendaciones de la RAE nos han causado una gran preocupación por la ignorancia que demuestran respecto al empleo de esta expresión en nuestra lengua. El uso del término género se ha divulgado en los últimos años en nuestro país como consecuencia de la rápida expansión de la investigación en el campo de los Estudios de género -que tiene lugar tanto en universidades públicas españolas como de otros países-, de los movimientos sociales y de las políticas públicas para la igualdad entre mujeres y hombres, de manera que no se puede negar ni la frecuencia de su uso en el lenguaje común, ni el hecho de que designa algo distinto que la palabra sexo. Tampoco se puede afirmar que se trata simplemente de un anglicismo, puesto que se trata de un término con raíces latinas y que alude a un concepto que, aunque novedoso, se haya ya generalizado tanto en las lenguas anglosajonas como en las romances. [
Leer texto completo]
Reivindicamos el Concepto de Género
Por género se entiende una construcción simbólica que alude al conjunto de atributos socioculturales asignados a las personas a partir del sexo y que convierten la diferencia sexual en desigualdad social. La diferencia de género no es un rasgo biológico, sino una construcción mental y sociocultural que se ha elaborado históricamente. Por lo tanto, género no es equivalente a sexo: el primero se refiere a una categoría sociológica y el segundo a una categoría biológica.
Los estudios de género están desmontando la visión androcéntrica –por parcial, incompleta e injusta—que ha dominado todas las disciplinas humanas, incluyendo a la lingüística. Si el lenguaje es una de las máximas expresiones del pensamiento humano, los conceptos que utilizamos sirven para describir, encuadrar y comprender la realidad, y también afectan a cómo percibimos esa realidad. Así, el lenguaje, con demasiada frecuencia oculta o invisibiliza, cuando no ridiculiza o menosprecia a la mitad de la población, sin que hasta el momento la RAE haya mostrado la misma diligencia por cambiar esta situación que ahora muestra por evitar el uso común del término género en esta nueva acepción. [
Leer texto completo]
Sobre el origen
El término género se introduce en España no como consecuencia de la Conferencia de Pekín, sino mucho antes, como una aportación de pensadoras feministas desde diferentes campos del conocimiento, que introducen en España las nuevas teorías y enfoques epistemológicos desarrollados en el mundo anglosajón. Se trata en ese momento de una traducción del término gender, pero ello no implica que se trate de un anglicismo.
Género deriva del latín –
genus, generis- (linaje, especie, género; derivado de gignere, engendrar). Derivados suyos son: general, genérico, generoso, congénere, degenerar, génesis, gen, engendrar, etc. Del latín ha pasado al castellano, al inglés, al francés, etc. [
Leer texto completo]
Sobre el uso
El análisis de frecuencia de uso de la expresión género por parte de la RAE se limita a una búsqueda en Google y a otra en su propia base de datos CREA. Se trata de un análisis insuficiente, sesgado y con serias deficiencias metodológicas.
En su búsqueda en Google, la RAE no analiza la frecuencia de uso del concepto género, sino de la expresión violencia de género, frente a otras como violencia doméstica, y no distingue entre páginas en español y páginas en portugués, ni entre las páginas de España y las de otros países. [
Leer texto completo]
Sobre el significado
Hemos explicado más arriba porqué género no es lo mismo que sexo. Pero tampoco es lo mismo violencia de género que violencia doméstica. Si lo que se pretende es categorizar los tipos de violencia contra las mujeres para abordar soluciones a este problema desde los puntos de vista legal, sociológico, policial, administrativo, científico, etc., debemos aclarar los conceptos para evitar equívocos. Ni toda la violencia contra las mujeres ocurre en el ámbito doméstico, ni toda la violencia que ocurre en este ámbito es contra las mujeres.
Así pues, si se acepta la expresión violencia doméstica, caeremos en un limbo semántico que tendrá repercusiones para el análisis estadístico, legal y conceptual al dejar al margen la causa real por la que se cometen estos atropellos, puesto que para dicha categorización, el concepto de género es vital. [
Leer texto completo]
Sobre la opción ideológica
La opción por el término violencia doméstica parece querer devolvernos a una época en que el problema se consideraba privado –doméstico—, con víctimas culpables y maltratadores bien vistos, y no un problema público y por tanto político. La violencia de género no es más que la punta del iceberg de la discriminación estructural y simbólica que sufren las mujeres y no puede ser considerada como un problema personal que cada una resuelve como puede. La representación en el imaginario de la ciudadanía como un problema privado y no público minaría el respaldo público a la acción que el gobierno quiere desplegar para su erradicación, a las medidas que se vayan a aplicar, y a los recursos que se puedan emplear. [
Leer texto completo]
Sin género de dudas
Las palabras se inventan o se adoptan porque representan nuevos conceptos, objetos o acciones. Si al incorporar el concepto se incorpora la palabra, al negar el término género, la RAE niega el concepto. ¿A qué tanta diligencia de la Academia en negar esta acepción al término género cuando continuamente da el visto bueno a otras evoluciones de la lengua? [
Leer texto completo]
Las
personas firmantes, provenientes de diversos países de habla hispana y de variedad de regiones del Estado español, de los medios académicos, de diversos campos profesionales especializados en Igualdad de Género, de redes de información y conocimiento de género, del ciberfeminismo y de organizaciones de la sociedad civil,
reivindicamos el concepto Género en el sentido que es utilizado en este artículo y
apoyamos su uso en el nombre de esta ley, porque de lo que estamos tratando es de la violencia que se ejerce contra las mujeres en el ámbito doméstico por razones de género. Por lo tanto, la ley debería denominarse: LEY INTEGRAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO EN EL ÁMBITO DOMÉSTICO (o simplemente
Ley integral contra la violencia de género, si se quiere legislar más allá de este ámbito).
Esta iniciativa es una acción colectiva de
trabajo en red desde el
Foro generourban ,
SinGENEROdeDUDAS,
E-leusis y
ARACA
Apoya con TU FIRMA esta reivindicación
Aporta tu comentario
Para ampliar esta información:
Algunos datos sobre la búsqueda realizada por la RAE
Texto completo "Reivindicamos el concepto Género"