


Se activa en España …
UNA MAREA VIOLETA CONTRA LA OFENSIVA PATRIARCAL DE LOS GOBIERNOS CONSERVADORES

Ante las decisiones tomadas unilateralmente por los gobiernos de las comunidades autónomas gobernadas por partidos conservadores de derechas QUE:
Todo ello supone una violenta agresión a los avances logrados durante toda la democracia en la lucha por los derechos para las mujeres.
Estas medidas están teniendo como consecuencia directa el despido de profesionales cualificadas que venían desarrollando durante años su trabajo en los diferentes recursos de igualdad, prestando un servicio de calidad y compromiso con la igualdad.
Las organizaciones que suscribimos manifestamos nuestra repulsa y exigimos el cumplimiento de las leyes de Igualdad en todas las comunidades del territorio español, y convocamos a una movilización y manifestación/concentración a nivel estatal para el próximo 10 de febrero a las 19:30 horas en las plazas principales de las diferentes localidades.
Si quieres firmar este manifiesto envía un correo siguiendo este enlace
Leer más

En el ambiente festivo y solidario de las actuales movilizaciones en España, el único incidente conocido, la única censura, fue la retirada de una pancarta feminista y el abucheo a quienes la colocaron. No debe sorprendernos: la ideología dominante nos invade a todos/as, desde la Plaza Tahrir a la Puerta del Sol. En todos los países, en todos los periodos históricos, el patriarcado no se sostendría sin la configuración del género masculino como rechazo de lo femenino, sin esa violencia simbólica escrita en el cuerpo de las mujeres, sin nuestra propia interiorización de la dominación masculina. Y como escribió Keynes: “La dificultad no reside en comprender nuevas ideas, sino en rehuir las viejas, que penetran hasta el último rincón del cerebro de aquell@s que, como la mayoría de nosotr@s, hemos sido educad@s en ellas”.
¿Qué hacer? La discusión teórica es importante , pero estoy convencida de que la batalla se ha de ganar en la práctica.
Leer más


?La Argentina es un país de mujeres fuertes. Más de una se ha constituido en un mito que trasciende culturas. No es poco para sus pocos siglos de historia. El mito más reciente es un colectivo femenino: las Madres de Plaza de Mayo, la única oposición que se le animó a la Junta salvaje a fines de los años 70 y pidió por sus hijos desaparecidos. El otro, por supuesto, es Evita?. Ambos simbolizan el mito de la mujer ? madre que encuentra su sentido en ?ser para otros? y que está fuertemente arraigado en la cultura latina. Pero surgen otros modelos de mujeres, más acordes ya con estos tiempos, Hillary Clinton en Estados Unidos y Cristina Kirchner en Argentina, simbolizan un nuevo liderazgo político de transición hacia el ?ser para sí?; aunque también representan la posibilidad de dar continuar a una política que han iniciado con sus cónyuges, ellos presidentes, una vez que el límite a la reelección les impide continuar. A esta estratagema se refiere Roberto Guareschi en su artículo Evita, Hillary y Cristina.
Evita, Hillary y Cristina
Por Roberto Guareschi
Para LA NACION
Cristina Kirchner sería la Evita del siglo XXI si los mitos se instalaran con voluntad y trabajo. Pero son una construcción colectiva y misteriosa; si no, estarían en venta.
Lo que sí puede afirmarse, luego de las elecciones en la Argentina ?la primera de proyección nacional para ella?, es que Cristina Kirchner se ha consagrado definitivamente como una dirigente política con peso propio y que los Kirchner se constituyen desde ahora en matrimonio gobernante, el segundo de la historia del país, después de Perón y Evita.
Candidata a senadora, la señora de Kirchner arrasó en la provincia de Buenos Aires, clave del poder electoral en la Argentina, sede de buena parte del poder económico y de la mayoría de los pobres, territorio de policías bravas que suelen mezclarse con la droga y la prostitución. Baluarte del peronismo antiguo.
Sin duda, el apellido de su esposo la ayudó. Y también es cierto que la Argentina tiene el dudoso mérito de haber elegido como primer presidenta de su historia a una señora pequeña en todo sentido, sólo porque era la viuda de Perón. Pero Cristina Kirchner no es pequeña. Tiene un papel privilegiado en el diseño de las estrategias de gobierno. Como ninguna de las primeras damas de la historia argentina, es capaz de discutir sobre temas complejos, como el lavado de dinero o la legislación laboral. Es abogada y es legisladora desde 1989.
Pero la mitología no estuvo ausente la noche de la victoria. Más de un diario la mostró contra el fondo de la bandera argentina, los rayos del sol aureolando su cabeza. La fotografía parecía una evocación de la Virgen de Luján (ninguna otra figura religiosa tiene más devotos en la Argentina) y/o de la Evita santificada en vida por los humildes. También podía imaginarse como una ilustración de la biografía autorizada de la señora Kirchner, editada para las elecciones y titulada Reina Cristina.
La Argentina es un país de mujeres fuertes. Más de una se ha constituido en un mito que trasciende culturas. No es poco para sus pocos siglos de historia. El mito más reciente es un colectivo femenino: las Madres de Plaza de Mayo, la única oposición que se le animó a la Junta salvaje a fines de los años 70 y pidió por sus hijos desaparecidos. El otro, por supuesto, es Evita.
Cristina no es una Evita. En los discursos modula su voz como la Evita de los registros grabados. La voz de Evita tenía el pathos de la pobreza y la injusticia; tenía pasión y ternura. En la Cristina de los actos políticos hay más enojo que pasión, y la ternura no se ve. Hay, en cambio, mucho desafío, mucha autoafirmación: ?A mí no me van a??.
En la Argentina épica de los 40 y los 50, Evita movía multitudes. En la victoria de Cristina y su esposo no hubo festejos populares. Acaso es un ajuste de la política a la era de los medios.
Evita era la esposa que intercedía ante su esposo para defender a sus hijos, los humildes descamisados. Su mito poderoso se construyó como la mujer primordial. El de las Madres también: ponían su maternidad por encima de su vida. Inermes frente al poder, eran invencibles porque no tenían nada más que perder.
Cristina es, en parte, ?esposa de?, como Evita, pero no se presenta como madre. Es una mujer que tiene ideas propias y pelea por ellas en el proyecto político que comparte con su marido. Es un modelo actualizado y, seguramente, en transición. ¿Hacia qué? Tal vez la diferencia más importante entre Evita y Cristina sea que la ?abanderada de los humildes? era una actriz entre tantas en busca de un destino cuando encontró a Perón; en cambio, Cristina soñó y construyó su proyecto junto con su esposo, cada día con mayor protagonismo. En eso se parece a Hillary Clinton. En realidad, el matrimonio Kirchner tiene la misma matriz que los Clinton: desde muy temprano tenía claro que quería llegar a la cima. Son sociedades políticas para la realización de los dos cónyuges.
A Cristina le encanta que la comparen con Hillary. La norteamericana podría ser candidata a la presidencia en 2008 y Cristina podría serlo en 2007, si su esposo no buscara la reelección, o bien en 2011, si él fuera reelegido. Esas hipótesis, distribuidas por fuentes del Gobierno, pueden tomarse en serio o no. Pero confirman que la carrera de Cristina ha entrado en una nueva etapa y que en la Argentina comienza a instalarse la imagen de una pareja gobernante.
Si Néstor y Cristina se alternaran en el gobierno, podrían hacerlo indefinidamente. A Clinton la ley le impide para siempre volver a la presidencia: sólo una reelección y después el retiro. La ley argentina sólo impide más de una reelección consecutiva.
El matrimonio y la sociedad política puede ser un atajo para sortear esas barreras. Clinton no se ha retirado; su influencia es enorme en el Partido Demócrata. ¿Quién puede imaginarlo lejos del poder si su esposa es presidenta? ¿Y Kirchner se va a jubilar y va a calzar las pantuflas en 2007 o 2011 si Cristina está al frente del gobierno?
Los politicólogos y los juristas tendrán que estudiar este nuevo modelo con reminiscencias monárquicas que, sin embargo, se encuadraría, en cada caso, en la legalidad. Mientras tanto, en la Argentina, los sueños de los Kirchner tendrán que confrontarse con la realidad. Y la realidad es más difícil de moldear que los mitos.
Leer más
Se han desactivado los comentarios a este artículo.
Leonor Solicitud de restitución de la “Guía para chicas”